El Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) es uno de los gravámenes más importantes para las arcas municipales, junto a la plusvalía, ahora en entredicho. La variación de los tipos impositivos hace que se produzcan grandes diferencias entre ciudades, que van de los 147 euros de media en San Sebastián a los 774 euros de Lleida, según los cálculos realizados por la OCU, a partir de los datos del Ministerio de Hacienda y de la escala de tipos anunciados para 2022 por los consistorios. Las capitales forales (Donosti, Bilbao, Vitoria y Pamplona), tienen los tipos más bajos en el cobro del IBI por su régimen tributario. Tras ellos, les siguen Santander, Zaragoza y Madrid, con el régimen común.

La escala de tipos impositivos en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) afecta directamente a la cuota que deben pagar los propietarios de viviendas en cada ciudad. Las tres capitales con el IBI del tipo común más bajo anunciado para 2022 serán Santander, Zaragoza y Madrid, y que siguen bajando los tipos, según los anuncios de sus dirigentes. Pero estas tres capitales son superadas por el régimen tributario especial de País Vasco y Navarra, por lo que San Sebastián, Bilbao, Vitoria y Pamplona, tienen una recaudación menor del IBI, fuera del régimen común. Por el lado contrario, tres provincias catalanas, Lleida, Tarragona y Girona, tienen los tipos más altos.

En la escala de tipos impositivos más bajos en el territorio común destacan el 0,40000%, el mínimo legal aceptado, que va a aplicar Santander en 2022, o el anunciado por Zaragoza del 0,4087%, que permitirá compensar la revisión al alza de los valores catastrales de 2013. Madrid, por su parte, ha anunciado también una reducción del tipo del 0,456% al 0,418% que afectará a 2,2 millones de recibos, de los que 1,5 millones corresponden a viviendas, y mantendrá las bonificaciones de 2020, por lo que rebajará 60 millones de euros la factura del IBI.

En cuanto al régimen foral, cuenta con unos tipos mínimos y especiales que les permite cobrar unos impuestos del IBI bajos donde destaca San Sebastián (0,18395%), por delante de Bilbao (0,1913%), Vitoria (0,323%) y Pamplona (0,3923%). Todo un contraste con los tipos más elevados del IBI en el territorio común que aplican Lleida (0,967%), Tarragona (0,953%) y Girona (0,932%).

Para entender estos porcentajes traducidos a la factura final, desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) han realizado un estudio sobre la aplicación de los tipos impositivos del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) en las 52 capitales de provincia.

Tomando como ejemplo común, una vivienda urbana con una base liquidable de 80.000 euros en el valor catastral, sin bonificaciones, el importe medio del recibo del IBI puede variar entre los 774 euros Lleida a los 147 euros de San Sebastián, tomando como base los datos de 2021.

Por debajo de los 300 euros también están Bilbao (153 euros) y Vitoria (258 euros), y muy cerca están Pamplona (314 euros), Santander (328 euros) y Zaragoza (330 euros). El dato de Madrid, aún sin contabilizar la bajada anunciada se queda en 365 euros de media.

Entre los más altos, y por detrás de Lleida están los 762 euros de Tarragona. Seguidos por Girona (746), Melilla y Ciudad Real (640) o Ceuta (632). Barcelona se queda entre los más altos con 528 euros de media.

Según los cálculos de la OCU, los ayuntamientos ingresaron 12.845 millones de euros por el IBI en 2020 frente a los 13.893 millones del año anterior, lo que supone su primera vía de financiación, seguida de la plusvalía municipal, ahora anulada por el Constitucional.