La vivienda se reivindica como uno de los principales impulsores inmobiliarios en Europa y, sobre todo en España. Al menos, eso es lo que asegura un informe de DWS, la gestora de Deutsche Bank, que afirma que la elevada demanda de los activos residenciales y los logísticos permitirán al ladrillo iniciar su recuperación poscovid.

Dejando al margen los retos actuales y los riesgos en inmuebles tradicionales como por ejemplo las oficinas, lastradas por el impulso del teletrabajo y un cambio en las necesidades de espacio y de ahorro económico de muchas empresas, la firma germana augura unas rentabilidades muy elevadas en la vivienda de cara al próximo lustro. Será, de hecho, el activo estrella.

Si miramos el caso concreto de España, DWS calcula que la rentabilidad de la vivienda se mantendrá en torno al 9% entre 2021 y 2025 en Madrid y Barcelona, siendo el activo inmobiliario más destacado. Un paso por detrás estarían los activos logísticos, con un rendimiento aproximado del 8%, frente al 6% de las oficinas o los centros comerciales.

“Los fundamentos del sector residencial de alquiler privado siguen siendo saludables. Se espera que la población de Madrid y Barcelona crezca un 5% y un 2%, respectivamente, durante los próximos 10 años, y los ingresos reales de los hogares en casi un 2% anual. Estos factores se unen para sugerir una fuerte demanda de vivienda. Por el lado de la oferta, España está bien situada para el crecimiento de los alquileres, especialmente en Madrid, donde las rentas no están limitadas por la regulación”, explica la gestora.

Según el estudio, Madrid supera en atractivo a Barcelona en el mercado de la vivienda, mientras que la capital catalana reina en el terreno logístico. No obstante, en ambos casos estarían por detrás de las rentabilidades que la gestora espera para la logística en Lisboa, al que corona como el activo más destacado del mercado ibérico con un rendimiento cercano al 10%.

DWS
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Otra de las conclusiones del estudio es el creciente interés por las zonas metropolitanas de los dos mayores núcleos urbanos del país. En concreto, DWS cree que las mayores rentabilidades en los próximos años podrían estar en Getafe y Badalona, dos submercados donde está creciendo la población, gracias a unos alquileres más asequibles que en Madrid y Barcelona y a las buenas conexiones con sus grandes centros urbanos.

La vivienda, también protagonista en Europa

La gestora de Deutsche Bank afirma de forma tajante en el estudio que “el mercado inmobiliario europeo está entrando en un período de recuperación” y cree que a mediados de esta década los rendimientos de los activos inmobiliarios serán superiores a la media registrada hasta ahora.

En el caso de la vivienda, espera que un crecimiento medio de los alquileres cercano al 3,1% anual durante los próximos cinco años, aunque será superior en las principales ciudades españolas, Londres, Berlín y Múnich, debido a la escasez de oferta.

En su opinión, el alquiler de casas seguirá al alza en toda Europa, aupado por factores como la prudencia de los bancos a la hora de conceder nuevos préstamos para la compra de vivienda, las preocupaciones sobre las perspectivas económicas a corto plazo, la incapacidad para realizar visitas físicas a los inmuebles y la inseguridad sobre las perspectivas de empleo e ingresos, que “han frenado en cierta medida la demanda de compra y podría empujar a más personas a alquilar en el corto plazo”.

A más largo plazo, esperamos que el crecimiento del alquiler residencial privado sea, de largo, el más sólido de los cuatro sectores principales analizados, sobre todo en las grandes ciudades europeas, donde se prevé que la población urbana crezca casi un 0,5% cada año. Esto “provocará un fuerte aumento de la demanda de alojamiento residencial”, concluye.

[Fuente: Idealista]